viernes, 27 de febrero de 2015

EL ALACRAN

Un maestro oriental que vio cómo un alacrán se estaba ahogando, decidió sacarlo del agua, pero cuando lo hizo, el alacrán lo picó.
Por la reacción al dolor, el maestro lo soltó, y el animal cayó al agua y de nuevo estaba ahogándose.
El maestro intentó sacarlo otra vez, y otra vez el alacrán lo picó.
Alguien que había observado todo, se acercó al maestro y le dijo: "Perdone, ¡Pero usted es terco! ¿No entiende que cada vez que intente sacarlo del agua lo picará?"
El maestro respondió: "La naturaleza del alacrán es picar, y eso no va a cambiar la mía, que es ayudar".
Y entonces, ayudándose de una hoja, el maestro sacó al animalito del agua y le salvó la vida.
No cambies tu naturaleza si alguien te hace daño!! ...sólo toma precauciones. 

Algunos persiguen la felicidad; otros la crean.
COLABORACIÓN.  RICARDO PABON CARVAJAL

viernes, 30 de enero de 2015

CONSEJOS DE MI PADRE

Un padre  no es un gran pensador, es sólo un hombre común, un padre preocupado por la felicidad de su hijo al que escribió estos simples "consejos". Justo en el momento que éste se marchaba a estudiar a la Universidad, lejos de su casa.
Su hijo decidió fotocopiarlos y los distribuyó entre sus compañeros de estudio.

Tuvieron tanto éxito, que una editorial le pidió autorización  para editar un libro con ellos.
Poco tiempo después, ampliado bajo el titulo "Vivir Feliz", se convirtió en un Best Seller que lleva decenas de ediciones y Millones de ejemplares traducidos a varios idiomas. 
Vivir Feliz
·         Observa el amanecer por lo menos una vez al año.
·         Estrecha la mano con firmeza, y mira a la gente de frente a los ojos.
·         Ten un buen equipo de música.
·        Elige a un socio de la misma manera que elegirías a un compañero de tenis: busca que sea fuerte donde tú eres débil y viceversa.
·         Desconfía de los fanfarrones: nadie alardea de lo que le sobra.
·         Recuerda los cumpleaños de la gente que te importa.
·         Evita a las personas negativas; siempre tienen un problema para cada solución.
·         Maneja autos que no sean muy caros, pero date el gusto de tener una buena casa.
·         Nunca existe una segunda oportunidad para causar una buena primera impresión.
·        No hagas comentarios sobre el peso de una persona, ni le digas a alguien que está perdiendo el pelo. Ya lo sabe.
·       No digas que te falta tiempo, tienes exactamente el mismo numero de horas al día que las que recibieron Helen Keller, Pasteur, Miguel Ángel, la Madre Teresa de Calcuta, Leonardo da Vinci y Albert Einstein.
·         Recuerda que se logra más de las personas por medio del estímulo que del reproche.
·      Anímate a presentarte a alguien que te cae bien simplemente con una sonrisa y diciendo: Mi nombre es fulano de tal; todavía no nos han presentado.
·         Nunca amenaces si no estás dispuesto a cumplir.
·         Muestra respeto extra por las personas que hacen el trabajo más pesado.
·         Haz lo que sea correcto, sin importar lo que otros piensen.
·        Dale una mano a tu hijo cada vez que tengas la oportunidad. Llegará el momento en que ya no te dejará hacerlo.
·        Aprende a mirar a la gente desde sus sandalias y no desde las tuyas. Ubica tus pretensiones en el marco de tus posibilidades.
·         Recuerda el viejo proverbio: Sin deudas, sin peligro.
·         No hay nada más difícil que responder a las preguntas de los necios.
·         Aprende a compartir con los demás y descubre la alegría de ser útil a tu prójimo. (El que no vive para servir, no sirve para vivir)
·         Acude a tus compromisos a tiempo. La puntualidad es el respeto por el tiempo ajeno.
·         Confía en Dios, pero cierra tu auto con llave.
·         Recuerda que el gran amor y el gran desafío incluyen también "el gran riesgo".
·         Nunca confundas riqueza con éxito.
·         No pierdas nunca el sentido del humor y aprende a reírte de tus propios defectos.
·         No esperes que otro sepa lo que quieres si no lo dices.
·         Haz dos copias de las fotos que saques y envíalas a las personas que aparezcan en las fotos.
·         No olvides que el silencio es a veces la mejor respuesta.
·         No deseches una buena idea porque no te gusta de quien viene.
·         Nunca compres un colchón barato: nos pasamos la tercera parte nuestra vida encima de él.
·         No confundas confort con felicidad.
·         Nunca compres nada eléctrico en una feria artesanal.
·         Escucha el doble de lo que hablas (por eso Dios nos dio dos oídos y una sola boca)
·         Cuando necesites un consejo profesional, pídelo a profesionales y no a amigos.
·         Aprende a distinguir quiénes son tus amigos y quiénes son tus enemigos.
·         Nunca envidies: la envidia es el homenaje que la mediocridad le rinde al talento.
·         Recuerda que la felicidad no es una meta sino un camino: disfruta mientras lo recorres.
·         Sino quieres sentirte frustrado, no te pongas metas imposibles.
·      La gente más feliz no necesariamente tiene lo mejor de todo...

Simplemente disfruta al máximo de todo lo que Dios pone en su camino.

Desconozco autor.

domingo, 18 de enero de 2015

LUZ EN LA OSCURIDAD

Hace cientos de años, había un hombre en una ciudad de 
Oriente. Un hombre que una noche caminaba por las 
oscuras calles llevando una lámpara de aceite encendida. 
La ciudad era muy oscura en las noches sin luna como 
aquella. En determinado momento, se encuentra con un 
amigo. EI amigo lo mira y de pronto lo reconoce se da 
cuenta de que es Guno, el ciego del pueblo, entonces, le
 dice: ¿Qué haces Guno, tú ciego, con una lámpara en la
 mano? Si tú no ves…
Entonces, el ciego le responde: -Yo no llevo la lámpara para
 ver mi camino. Yo conozco la oscuridad de las calles de 
memoria. Llevo la luz para que otros encuentren su camino 
cuando me vean a mí… No sólo es importante la luz que me
 sirve a mí sino también la que yo uso para que otros puedan
 también servirse de ella.
¿No sabes que alumbrando a otros, también me beneficio 
yo, pues evito que me lastimen otros que no podrían verme 
en la oscuridad?-
Cada uno de nosotros puede alumbrar el camino para uno y 
para que sea visto por otros, aunque uno aparentemente no
 lo necesite.
MORALEJA: Alumbrar el camino de los otros no es tarea
 fácil, muchas veces en vez de alumbrar, oscurecemos 
mucho más el camino de los demás. ¿Cómo? A través el 
desaliento, la crítica, el egoísmo el desamor, el odio, el 
resentimiento… ¡Que hermoso sería si todos ilumináramos 
los caminos de los demás, sin fijarnos si lo necesitan o no! 
Llevar luz y no oscuridad. Si toda la gente encendiera una
 luz, el mundo entero estaría iluminado y brillaría día a día 
con mayor intensidad.

Todos pasamos por situaciones difíciles a veces, todos 
sentimos el peso del dolor en determinados momentos de 
nuestras vidas, todos sufrimos en algunos momentos y 
lloramos en otros. Pero no debemos proyectar nuestro dolor 
cuando alguien desesperado busca ayuda en nosotros. No 
debemos exclamar como es costumbre: "La vida es así" 
llenos de rencor y de odio. No debemos… al contrario, 
ayudemos a los demás sembrando esperanza en ese 
corazón herido. Nuestro dolor es y fue importante, pero se
 minimiza si ayudamos a otros a soportarlo, si ayudamos a 
otro a sobrellevarlo.
AUTOR DESCONOCIDO

jueves, 8 de enero de 2015

NO SE ALEJEN


Un día el maestro preguntó:
¿Por qué grita la gente cuando está enojada?. Los monjes pensaron
Porque perdemos la calma - dijo uno de ellos, por eso gritamos.
Pero ¿por qué gritar cuando la otra persona está a tu lado?
Nadie dijo nada, al final el maestro dijo:
Cuando dos personas están enojadas, sus corazones se alejan mucho. Para cubrir esa distancia deben gritar, para poder escucharse. Mientras más enojados estén, más alejados estarán, y más fuerte tendrán que gritar para escucharse uno a otro.
Luego el maestro preguntó: - ¿Qué sucede cuando dos personas se enamoran?.
Se hablan suavemente, porque sus corazones están muy cerca. La distancia entre ellos es muy pequeña.
Cuando discutan no dejen que sus corazones se alejen, no digan palabras que los distancien más, pues llegará un día en que la distancia sea tanta que no podrán encontrar el camino de regreso.
DESCONOZCO EL AUTOR

miércoles, 7 de enero de 2015

¿ QUIEN TE CONDENA ?


Dos hombres fueron condenados. La sentencia consistía en que en un día determinado, en veinte años, serían torturados lentamente hasta la muerte.
Al escuchar la sentencia, el más joven se retorció de la pena y del dolor, y a partir de ese día, cayó en una profunda depresión.
"¿Para qué vivir?" se preguntaba, "si de todas maneras van a arrebatarme la vida, y de una manera inconcebiblemente terrible?"
Desde ese día nunca fue el mismo. Cuando alguno de sus cercanos, compadecido por su estado, le ofrecía apoyo para tratar de alegrarlo, respondía rencorosamente diciendo:
- Claro, como tú no tienes que cargar mis penas, todo te parece fácil.
En otras ocasiones también replicaba:
- Tú no sabes lo que sufro, no es posible que me entiendas... Y, a veces, alegaba en voz alta:
- ¿Para qué me esfuerzo? Si de todas formas...Y así, poco a poco, el hombre se fue encerrando en su amarga soledad y murió mucho antes de que se cumpliera el plazo de los veinte años.
El otro hombre, al escuchar la sentencia, se asustó y se impresionó, sin embargo a los pocos días resolvió que, como sus días estaban contados, los disfrutaría.
Con frecuencia afirmaba: - No voy a anticipar el dolor y el miedo empezando a sufrir desde ahora.  Otras veces decía: - Voy a agradecer con intensidad cada día que me quede.
Y, en vez de alejarse de los demás, decidió acercarse y disfrutar a los suyos, para sembrar en ellos lo mejor de sí.
Cuando alguien le mencionaba su condena, respondía en broma:
- Ellos me condenaron, yo no me voy a condenar sufriendo anticipadamente y, por ahora, estoy vivo.
Fue así que, paulatinamente, se convirtió en un hombre sabio y sencillo, conocido por su alegría y su espíritu de servicio.
Tanto, que mucho antes de los veinte años, le fue perdonada su condena.
El 99% de tus miedos no se realizarán. Cree en tu fuerza, disfruta la libertad de ser feliz. La verdadera libertad no está en lo que haces, sino en la forma como eliges vivir lo que haces, y sólo a ti te pertenece tal facultad.

Desconozco el autor

viernes, 17 de octubre de 2014

QUE MEDICOS ......DE OPULENCIA?

En la Clínica de un famoso cirujano cardiólogo, entra la secretaria al consultorio de éste y le anuncia que un viejecito, muy pobre, deseaba consultarle, recomendado por un medico del hospital público.
El médico le dice que hablará con él una vez que haya atendido a todos los clientes con cita médica.
Después de dos horas de espera, el médico recibe al anciano y éste le explica la razón de su visita:
- 'El médico del hospital público me ha enviado a usted porque únicamente un medico de su prestigio podría solucionar mi problema cardíaco y, en su clínica poseen equipos suficientes como para llevar a cabo esta operación'.
El médico ve los estudios y coincide con el colega del hospital. Le pregunta al viejito con qué Compañía de Seguros se haría operar. Este le contesta.... 'Ahí está el problema Dr. Yo no tengo seguro social y tampoco dinero. Como verá, soy muy pobre y para peor, sin familia... Lo que pido, sé que es mucho, pero tal vez entre sus colegas y usted puedan ayudarme...'.
El médico no lo dejó terminar la frase. Estaba indignado con su colega del hospital. Lo envió de regreso con una nota explicándole que su 'Clínica era Privada y de mucho prestigio, por lo tanto no podía acceder a su pedido'. El había estudiado y trabajado duramente estos años para abrir su clínica y ganar el prestigio y los bienes que tenía.
Cuando el anciano se retiró. El médico se percató de que éste había olvidado un carpeta con unas poesías y una frase suelta que le llamó mucho la atención. La frase decía: 'El órgano que mejor habla es el corazón' y firmaba Hermógenes Fauvert. Esta frase le gustó mucho al médico, pero lo que más le gustó fue el nombre del autor de la frase, Hermógenes Fauvert.
Le hacía recordar su juventud, pues, en primaria, la maestra les leía sus hermosos cuentos infantiles. En la secundaria, la profesora de Literatura les enseñaba bellísimas poesías y fue con una de ellas que, al dedicarle a una de sus compañeras, se enamoró y esta fue su primera novia. 'Cómo olvidar todo eso si fue parte de lo mejor de su infancia'.
A la semana siguiente, al finalizar la jornada, la secretaria entró al consultorio con el periódico vespertino y compungida le dijo al médico, '¿Se ha enterado, doctor? Hoy han encontrado muerto a 'Hermógenes Fauvert' en un banco de la Plaza del Ayuntamiento, tenía 88 años el pobre'. El médico suspiró de pena y contestó:.'Hombres como él no deberían morir nunca. Que Dios lo tenga en Paz, me hubiera gustado conocerlo.... '
Pero, ¡cómo!..... ¿no lo recuerda?', le dice la secretaria y mostrándole la fotografía del periódico le dice: 'Era el pobre viejecito que vino la semana pasada a consultarle. Era un conocido escritor, solitario y bohemio. No tenía parientes y...'. El médico no la dejó terminar. Le pidió que se retirase y sentándose con los brazos cruzados en el escritorio, lloró.
Lloró como nunca lo había hecho, como el niño que llevaba escondido en su alma. Largo tiempo estuvo en el silencio de su consultorio. Luego, mientras secaba las lágrimas de su escritorio, sacó delicadamente la imagen de Cristo que estaba debajo del cristal y, después de besarla, la guardó en un cajón mientras decía 'Perdón Señor, no soy digno de Ti, no soy digno de que Me mires. Todo lo que tengo, Te lo debo. Me enviaste a un pobre y me habló con la voz del corazón. Yo lo escuché con el oído del egoísmo.... mi vergüenza es grande.... Perdóname Señor'.
Con el correr de los años, la 'Clínica Hermógenes Fauvert', como se denomina desde entonces, se hizo muy famosa. El médico habilitó un sector para la atención de los pacientes sin seguro médico y él personalmente practica las operaciones.
¡Cuántas veces nos habrá pasado lo mismo a nosotros! Nos han hablado con la voz del corazón y no hemos oído.... hemos sido egoístas con nuestros hermanos....

miércoles, 15 de octubre de 2014

Gabriel García Márquez: Carta a Bush



Artículo de Gabriel García Márquez sobre el 11 de septiembre
¿Cómo se siente? ¿Cómo se siente ver que el horror estalla en tu patio y no en el living del vecino? ¿Cómo se siente el miedo apretando tu pecho, el pánico que provocan el ruido ensordecedor, las llamas sin control, los edificios que se derrumban, ese terrible olor que se mete hasta el fondo en los pulmones, los ojos de los inocentes que caminan cubiertos de sangre y polvo?
¿Cómo se vive por un día en tu propia casa la incertidumbre de lo que va a pasar? ¿Cómo se sale del estado de shock? En estado de shock caminaban el 6 de agosto de 1945 los sobrevivientes de Hiroshima. Nada quedaba en pie en la ciudad luego que el artillero norteamericano del Enola Gay dejara caer la bomba. En pocos segundos habían muerto 80. 000 hombres mujeres y niños. Otros 250. 000 morirían en los años siguientes a causa de las radiaciones. Pero ésa era una guerra lejana y ni siquiera existía la televisión.
¿Cómo se siente hoy el horror cuando las terribles imágenes de la televisión te dicen que lo ocurrido el fatídico 11 de septiembre no pasó en una tierra lejana sino en tu propia patria? Otro 11 de setiembre, pero de 28 años atrás, había muerto un presidente de nombre Salvador Allende resistiendo un golpe de Estado que tus gobernantes habían planeado. También fueron tiempos de horror, pero eso pasaba muy lejos de tu frontera, en una ignota republiqueta sudamericana. Las republiquetas estaban en tu patio trasero y nunca te preocupaste mucho cuando tus marines salían a sangre y fuego a imponer sus puntos de vista.
¿Sabías que entre 1824 y 1994 tu país llevó a cabo 73 invasiones a países de América Latina? Las víctimas fueron Puerto Rico, México, Nicaragua, Panamá, Haití, Colombia, Cuba, Honduras, República Dominicana, Islas Vírgenes, El Salvador, Guatemala y Granada.
Hace casi un siglo que tus gobernantes están en guerra. Desde el comienzo del siglo XX, casi no hubo una guerra en el mundo en que la gente de tu Pentágono no hubiera participado. Claro, las bombas siempre explotaron fuera de tu territorio, con excepción de Pearl Harbor cuando la aviación japonesa bombardeó la Séptima Flota en 1941. Pero siempre el horror estuvo lejos.
Cuando las Torres Gemelas se vinieron abajo en medio del polvo, cuando viste las imágenes por televisión o escuchaste los gritos porque estabas esa mañana en Manhattan, ¿pensaste por un segundo en lo que sintieron los campesinos de Vietnam durante muchos años? En Manhattan, la gente caía desde las alturas de los rascacielos como trágicas marionetas. En Vietnam, la gente daba alaridos porque el napalm seguía quemando la carne por mucho tiempo y la muerte era espantosa, tanto como las de quienes caían en un salto desesperado al vacío.
Tu aviación no dejó una fábrica en pie ni un puente sin destruir en Yugoslavia. En Irak fueron 500. 000 los muertos. Medio millón de almas se llevó la Operación Tormenta del Desierto... ¿Cuánta gente desangrada en lugares tan exóticos y lejanos como Vietnam, Irak, Irán, Afganistán, Libia, Angola, Somalia, Congo, Nicaragua, Dominicana, Camboya, Yugoslavia, Sudán, y una lista interminable? En todos esos lugares los proyectiles habían sido fabricados en factorías de tu país, y eran apuntados por tus muchachos, por gente pagada por tu Departamento de Estado, y sólo para que tu pudieras seguir gozando de la forma de vida americana.
Hace casi un siglo que tu país está en guerra con todo el mundo. Curiosamente, tus gobernantes lanzan los jinetes del Apocalipsis en nombre de la libertad y de la democracia. Pero debes saber que para muchos pueblos del mundo (en este planeta donde cada día mueren 24. 000 pobladores por hambre o enfermedades curables), Estados Unidos no representa la libertad, sino un enemigo lejano y terrible que sólo siembra guerra, hambre, miedo y destrucción. Siempre han sido conflictos bélicos lejanos para ti, pero para quienes viven allá es una dolorosa realidad cercana, una guerra donde los edificios se desploman bajo las bombas y donde esa gente encuentra una muerte horrible. Y las víctimas han sido, en el 90 por ciento, civiles, mujeres, ancianos, niños efectos colaterales.
¿Qué se siente cuando el horror golpea a tu puerta aunque sea por un sólo día? ¿Qué se piensa cuando las víctimas en Nueva York son secretarias, operadores de bolsa o empleados de limpieza que pagaban puntualmente sus impuestos y nunca mataron una mosca?
¿Cómo se siente el miedo? ¿Cómo se siente, yanqui, saber que la larga guerra finalmente el 11 de septiembre llegó a tu casa?
Gabriel García Márquez