domingo, 18 de enero de 2015

LUZ EN LA OSCURIDAD

Hace cientos de años, había un hombre en una ciudad de 
Oriente. Un hombre que una noche caminaba por las 
oscuras calles llevando una lámpara de aceite encendida. 
La ciudad era muy oscura en las noches sin luna como 
aquella. En determinado momento, se encuentra con un 
amigo. EI amigo lo mira y de pronto lo reconoce se da 
cuenta de que es Guno, el ciego del pueblo, entonces, le
 dice: ¿Qué haces Guno, tú ciego, con una lámpara en la
 mano? Si tú no ves…
Entonces, el ciego le responde: -Yo no llevo la lámpara para
 ver mi camino. Yo conozco la oscuridad de las calles de 
memoria. Llevo la luz para que otros encuentren su camino 
cuando me vean a mí… No sólo es importante la luz que me
 sirve a mí sino también la que yo uso para que otros puedan
 también servirse de ella.
¿No sabes que alumbrando a otros, también me beneficio 
yo, pues evito que me lastimen otros que no podrían verme 
en la oscuridad?-
Cada uno de nosotros puede alumbrar el camino para uno y 
para que sea visto por otros, aunque uno aparentemente no
 lo necesite.
MORALEJA: Alumbrar el camino de los otros no es tarea
 fácil, muchas veces en vez de alumbrar, oscurecemos 
mucho más el camino de los demás. ¿Cómo? A través el 
desaliento, la crítica, el egoísmo el desamor, el odio, el 
resentimiento… ¡Que hermoso sería si todos ilumináramos 
los caminos de los demás, sin fijarnos si lo necesitan o no! 
Llevar luz y no oscuridad. Si toda la gente encendiera una
 luz, el mundo entero estaría iluminado y brillaría día a día 
con mayor intensidad.

Todos pasamos por situaciones difíciles a veces, todos 
sentimos el peso del dolor en determinados momentos de 
nuestras vidas, todos sufrimos en algunos momentos y 
lloramos en otros. Pero no debemos proyectar nuestro dolor 
cuando alguien desesperado busca ayuda en nosotros. No 
debemos exclamar como es costumbre: "La vida es así" 
llenos de rencor y de odio. No debemos… al contrario, 
ayudemos a los demás sembrando esperanza en ese 
corazón herido. Nuestro dolor es y fue importante, pero se
 minimiza si ayudamos a otros a soportarlo, si ayudamos a 
otro a sobrellevarlo.
AUTOR DESCONOCIDO

jueves, 8 de enero de 2015

NO SE ALEJEN


Un día el maestro preguntó:
¿Por qué grita la gente cuando está enojada?. Los monjes pensaron
Porque perdemos la calma - dijo uno de ellos, por eso gritamos.
Pero ¿por qué gritar cuando la otra persona está a tu lado?
Nadie dijo nada, al final el maestro dijo:
Cuando dos personas están enojadas, sus corazones se alejan mucho. Para cubrir esa distancia deben gritar, para poder escucharse. Mientras más enojados estén, más alejados estarán, y más fuerte tendrán que gritar para escucharse uno a otro.
Luego el maestro preguntó: - ¿Qué sucede cuando dos personas se enamoran?.
Se hablan suavemente, porque sus corazones están muy cerca. La distancia entre ellos es muy pequeña.
Cuando discutan no dejen que sus corazones se alejen, no digan palabras que los distancien más, pues llegará un día en que la distancia sea tanta que no podrán encontrar el camino de regreso.
DESCONOZCO EL AUTOR

miércoles, 7 de enero de 2015

¿ QUIEN TE CONDENA ?


Dos hombres fueron condenados. La sentencia consistía en que en un día determinado, en veinte años, serían torturados lentamente hasta la muerte.
Al escuchar la sentencia, el más joven se retorció de la pena y del dolor, y a partir de ese día, cayó en una profunda depresión.
"¿Para qué vivir?" se preguntaba, "si de todas maneras van a arrebatarme la vida, y de una manera inconcebiblemente terrible?"
Desde ese día nunca fue el mismo. Cuando alguno de sus cercanos, compadecido por su estado, le ofrecía apoyo para tratar de alegrarlo, respondía rencorosamente diciendo:
- Claro, como tú no tienes que cargar mis penas, todo te parece fácil.
En otras ocasiones también replicaba:
- Tú no sabes lo que sufro, no es posible que me entiendas... Y, a veces, alegaba en voz alta:
- ¿Para qué me esfuerzo? Si de todas formas...Y así, poco a poco, el hombre se fue encerrando en su amarga soledad y murió mucho antes de que se cumpliera el plazo de los veinte años.
El otro hombre, al escuchar la sentencia, se asustó y se impresionó, sin embargo a los pocos días resolvió que, como sus días estaban contados, los disfrutaría.
Con frecuencia afirmaba: - No voy a anticipar el dolor y el miedo empezando a sufrir desde ahora.  Otras veces decía: - Voy a agradecer con intensidad cada día que me quede.
Y, en vez de alejarse de los demás, decidió acercarse y disfrutar a los suyos, para sembrar en ellos lo mejor de sí.
Cuando alguien le mencionaba su condena, respondía en broma:
- Ellos me condenaron, yo no me voy a condenar sufriendo anticipadamente y, por ahora, estoy vivo.
Fue así que, paulatinamente, se convirtió en un hombre sabio y sencillo, conocido por su alegría y su espíritu de servicio.
Tanto, que mucho antes de los veinte años, le fue perdonada su condena.
El 99% de tus miedos no se realizarán. Cree en tu fuerza, disfruta la libertad de ser feliz. La verdadera libertad no está en lo que haces, sino en la forma como eliges vivir lo que haces, y sólo a ti te pertenece tal facultad.

Desconozco el autor

viernes, 17 de octubre de 2014

QUE MEDICOS ......DE OPULENCIA?

En la Clínica de un famoso cirujano cardiólogo, entra la secretaria al consultorio de éste y le anuncia que un viejecito, muy pobre, deseaba consultarle, recomendado por un medico del hospital público.
El médico le dice que hablará con él una vez que haya atendido a todos los clientes con cita médica.
Después de dos horas de espera, el médico recibe al anciano y éste le explica la razón de su visita:
- 'El médico del hospital público me ha enviado a usted porque únicamente un medico de su prestigio podría solucionar mi problema cardíaco y, en su clínica poseen equipos suficientes como para llevar a cabo esta operación'.
El médico ve los estudios y coincide con el colega del hospital. Le pregunta al viejito con qué Compañía de Seguros se haría operar. Este le contesta.... 'Ahí está el problema Dr. Yo no tengo seguro social y tampoco dinero. Como verá, soy muy pobre y para peor, sin familia... Lo que pido, sé que es mucho, pero tal vez entre sus colegas y usted puedan ayudarme...'.
El médico no lo dejó terminar la frase. Estaba indignado con su colega del hospital. Lo envió de regreso con una nota explicándole que su 'Clínica era Privada y de mucho prestigio, por lo tanto no podía acceder a su pedido'. El había estudiado y trabajado duramente estos años para abrir su clínica y ganar el prestigio y los bienes que tenía.
Cuando el anciano se retiró. El médico se percató de que éste había olvidado un carpeta con unas poesías y una frase suelta que le llamó mucho la atención. La frase decía: 'El órgano que mejor habla es el corazón' y firmaba Hermógenes Fauvert. Esta frase le gustó mucho al médico, pero lo que más le gustó fue el nombre del autor de la frase, Hermógenes Fauvert.
Le hacía recordar su juventud, pues, en primaria, la maestra les leía sus hermosos cuentos infantiles. En la secundaria, la profesora de Literatura les enseñaba bellísimas poesías y fue con una de ellas que, al dedicarle a una de sus compañeras, se enamoró y esta fue su primera novia. 'Cómo olvidar todo eso si fue parte de lo mejor de su infancia'.
A la semana siguiente, al finalizar la jornada, la secretaria entró al consultorio con el periódico vespertino y compungida le dijo al médico, '¿Se ha enterado, doctor? Hoy han encontrado muerto a 'Hermógenes Fauvert' en un banco de la Plaza del Ayuntamiento, tenía 88 años el pobre'. El médico suspiró de pena y contestó:.'Hombres como él no deberían morir nunca. Que Dios lo tenga en Paz, me hubiera gustado conocerlo.... '
Pero, ¡cómo!..... ¿no lo recuerda?', le dice la secretaria y mostrándole la fotografía del periódico le dice: 'Era el pobre viejecito que vino la semana pasada a consultarle. Era un conocido escritor, solitario y bohemio. No tenía parientes y...'. El médico no la dejó terminar. Le pidió que se retirase y sentándose con los brazos cruzados en el escritorio, lloró.
Lloró como nunca lo había hecho, como el niño que llevaba escondido en su alma. Largo tiempo estuvo en el silencio de su consultorio. Luego, mientras secaba las lágrimas de su escritorio, sacó delicadamente la imagen de Cristo que estaba debajo del cristal y, después de besarla, la guardó en un cajón mientras decía 'Perdón Señor, no soy digno de Ti, no soy digno de que Me mires. Todo lo que tengo, Te lo debo. Me enviaste a un pobre y me habló con la voz del corazón. Yo lo escuché con el oído del egoísmo.... mi vergüenza es grande.... Perdóname Señor'.
Con el correr de los años, la 'Clínica Hermógenes Fauvert', como se denomina desde entonces, se hizo muy famosa. El médico habilitó un sector para la atención de los pacientes sin seguro médico y él personalmente practica las operaciones.
¡Cuántas veces nos habrá pasado lo mismo a nosotros! Nos han hablado con la voz del corazón y no hemos oído.... hemos sido egoístas con nuestros hermanos....

miércoles, 15 de octubre de 2014

Gabriel García Márquez: Carta a Bush



Artículo de Gabriel García Márquez sobre el 11 de septiembre
¿Cómo se siente? ¿Cómo se siente ver que el horror estalla en tu patio y no en el living del vecino? ¿Cómo se siente el miedo apretando tu pecho, el pánico que provocan el ruido ensordecedor, las llamas sin control, los edificios que se derrumban, ese terrible olor que se mete hasta el fondo en los pulmones, los ojos de los inocentes que caminan cubiertos de sangre y polvo?
¿Cómo se vive por un día en tu propia casa la incertidumbre de lo que va a pasar? ¿Cómo se sale del estado de shock? En estado de shock caminaban el 6 de agosto de 1945 los sobrevivientes de Hiroshima. Nada quedaba en pie en la ciudad luego que el artillero norteamericano del Enola Gay dejara caer la bomba. En pocos segundos habían muerto 80. 000 hombres mujeres y niños. Otros 250. 000 morirían en los años siguientes a causa de las radiaciones. Pero ésa era una guerra lejana y ni siquiera existía la televisión.
¿Cómo se siente hoy el horror cuando las terribles imágenes de la televisión te dicen que lo ocurrido el fatídico 11 de septiembre no pasó en una tierra lejana sino en tu propia patria? Otro 11 de setiembre, pero de 28 años atrás, había muerto un presidente de nombre Salvador Allende resistiendo un golpe de Estado que tus gobernantes habían planeado. También fueron tiempos de horror, pero eso pasaba muy lejos de tu frontera, en una ignota republiqueta sudamericana. Las republiquetas estaban en tu patio trasero y nunca te preocupaste mucho cuando tus marines salían a sangre y fuego a imponer sus puntos de vista.
¿Sabías que entre 1824 y 1994 tu país llevó a cabo 73 invasiones a países de América Latina? Las víctimas fueron Puerto Rico, México, Nicaragua, Panamá, Haití, Colombia, Cuba, Honduras, República Dominicana, Islas Vírgenes, El Salvador, Guatemala y Granada.
Hace casi un siglo que tus gobernantes están en guerra. Desde el comienzo del siglo XX, casi no hubo una guerra en el mundo en que la gente de tu Pentágono no hubiera participado. Claro, las bombas siempre explotaron fuera de tu territorio, con excepción de Pearl Harbor cuando la aviación japonesa bombardeó la Séptima Flota en 1941. Pero siempre el horror estuvo lejos.
Cuando las Torres Gemelas se vinieron abajo en medio del polvo, cuando viste las imágenes por televisión o escuchaste los gritos porque estabas esa mañana en Manhattan, ¿pensaste por un segundo en lo que sintieron los campesinos de Vietnam durante muchos años? En Manhattan, la gente caía desde las alturas de los rascacielos como trágicas marionetas. En Vietnam, la gente daba alaridos porque el napalm seguía quemando la carne por mucho tiempo y la muerte era espantosa, tanto como las de quienes caían en un salto desesperado al vacío.
Tu aviación no dejó una fábrica en pie ni un puente sin destruir en Yugoslavia. En Irak fueron 500. 000 los muertos. Medio millón de almas se llevó la Operación Tormenta del Desierto... ¿Cuánta gente desangrada en lugares tan exóticos y lejanos como Vietnam, Irak, Irán, Afganistán, Libia, Angola, Somalia, Congo, Nicaragua, Dominicana, Camboya, Yugoslavia, Sudán, y una lista interminable? En todos esos lugares los proyectiles habían sido fabricados en factorías de tu país, y eran apuntados por tus muchachos, por gente pagada por tu Departamento de Estado, y sólo para que tu pudieras seguir gozando de la forma de vida americana.
Hace casi un siglo que tu país está en guerra con todo el mundo. Curiosamente, tus gobernantes lanzan los jinetes del Apocalipsis en nombre de la libertad y de la democracia. Pero debes saber que para muchos pueblos del mundo (en este planeta donde cada día mueren 24. 000 pobladores por hambre o enfermedades curables), Estados Unidos no representa la libertad, sino un enemigo lejano y terrible que sólo siembra guerra, hambre, miedo y destrucción. Siempre han sido conflictos bélicos lejanos para ti, pero para quienes viven allá es una dolorosa realidad cercana, una guerra donde los edificios se desploman bajo las bombas y donde esa gente encuentra una muerte horrible. Y las víctimas han sido, en el 90 por ciento, civiles, mujeres, ancianos, niños efectos colaterales.
¿Qué se siente cuando el horror golpea a tu puerta aunque sea por un sólo día? ¿Qué se piensa cuando las víctimas en Nueva York son secretarias, operadores de bolsa o empleados de limpieza que pagaban puntualmente sus impuestos y nunca mataron una mosca?
¿Cómo se siente el miedo? ¿Cómo se siente, yanqui, saber que la larga guerra finalmente el 11 de septiembre llegó a tu casa?
Gabriel García Márquez

lunes, 13 de octubre de 2014

COMO SE ESCRIBE... ?

Cuando Juan tenía cinco años, la maestra del Jardín de Infantes pidió que los niños dibujaran alguna cosa que amaran mucho.Juan dibujó a su familia. Después, trazó un gran círculo con lápiz rojo, en torno a las figuras.  Deseando escribir una palabra encima del círculo,  se levantó de su mesita y fue hasta el escritorio de la maestra y le preguntó: 
-Seño...como se escribe...?
Ella no lo dejó concluir la pregunta.  Le ordenó volver a su lugar y no interrumpir más la clase.

Juan dobló el papel y lo guardó en el bolsillo de su pantalón.  Cuando regresó a su casa, aquel día,
recordó el dibujo y lo sacó del bolsillo.  Lo alisó bien, sobre la mesa de la cocina,  buscó un lápiz en su mochila y se quedó pensativo,  mirando el gran círculo rojo que rodeaba las figuras. Su madre estaba preparando la cena, yendo y viniendo,  poniendo la mesa en el comedor.  Juan quería terminar su dibujo antes de mostrárselo, y entonces preguntó:
-Mamá, como se escribe...?
-Juan, por favor! no ves que estoy ocupada?  Ve a jugar afuera y no golpees la puerta al salir! 

Juan dobló el dibujo y  lo guardó en el bolsillo de su pantaloncito.    Aquella noche, después de cenar,
Juan volvió a sacar el dibujo de su bolsillo.  Fue hasta la cocina, tomó un lápiz  y observó el gran círculo rojo en la hoja.  Se sentó en el piso de la sala,  cerca del sillón de su padre.
Alisó bien los dobleces del dibujo y  dijo a su padre: 
-Papi, como se escribe...?
-Juan, estoy leyendo y no quiero ser interrumpido!    Ve a jugar afuera y no golpees la puerta al salir!

El pequeño, dobló otra vez la hoja y  la guardó en el bolsillo.   A la mañana siguiente,  cuando su madre separaba la ropa para lavar,  encontró en el bolsillo del pantaloncito de Juan, envueltos en un papel, una piedrita, un pedazo de hilo, y dos bolitas.  
Todos los tesoros que juntaba cuando jugaba fuera de casa. Ella ni siquiera abrió el papel. Tiró todo a la basura....Los años pasaron...  Cuando Juan tenía 28 años, su hijita de cinco, Ana, hizo un dibujo en el Jardín. Era el dibujo de su familia.  El padre rió cuando ella, señalando una figura alta y de forma indefinida, le dijo:  -Este de aquí eres tú, papi!  La pequeña también rió. 
El padre se quedó observando el gran círculo rojo hecho por su hija, alrededor de las figuras, y, lentamente, comenzó a pasar el dedo sobre el círculo. Ana descendió rápidamente del regazo de su padre y
le avisó: -Enseguida vuelvo!  Y volvió. Con un lápiz en la mano. Se acomodó otra vez en las rodillas de su padre,  posicionó la punta del lápiz encima del gran círculo rojo y preguntó: 
-Papi, como se escribe amor?
Juan abrazó a su hija, tomó su manito y la fue conduciendo, despacio, ayudándola a formar las letras, mientras le decía: -Amor, querida hija, se escribe con las letras:  T...I...E...M...P...O 
Si no tenemos tiempo para amar, deberíamos crearlo, al fin y al cabo, el ser humano es de creatividad,

y el tiempo... bueno,  el tiempo es una elección de cada uno. 

Desconozco el autor

domingo, 5 de octubre de 2014

“DIOS NO EXISTE”


Por primera vez el científico Stephen Hawking se declara abiertamente ateo y explica en detalle por qué no cree que haya un creador del universo.
La pregunta sobre la creación ha atormentado al hombre desde que tiene memoria, y tradicionalmente los pueblos la han atribuido a una acción divina. Hoy la ciencia ha refinado  la teoría del Big Bang y la gran explosión que dio origen al universo está más que confirmada. Gracias a los últimos avances es posible entender exactamente qué fue lo que pasó microsegundos después, es decir, cómo se formaron las galaxias y los planetas. Pero aún no hay una respuesta definitiva sobre qué sucedió antes, qué provocó ese estallido y cuál es su razón de ser. 
Durante siglos científicos y filósofos han intentado desentrañar esos complejos interrogantes.  El cosmólogo británico Stephen Hawking es una de las mentes que más tiempo y energía le han dedicado al tema. Sus planteamientos e historia de vida lo han convertido en una estrella y a donde quiera que vaya la gente hace lo imposible por tomarse una selfie a su lado, y cada frase que pronuncia es un titular seguro. Por estos días, como invitado de honor del festival de astrofísica Starmus en la isla de Tenerife, sus palabras volvieron a causar polémica al reafirmar sin contemplaciones que Dios no existe. 
“En el pasado, antes de que entendiéramos la ciencia, era lógico pensar que Dios creó el universo. Pero ahora la ciencia ofrece una explicación más convincente”, dijo al periódico español El Mundo. En su obra más famosa, Breve historia del tiempo, publicada en 1988, Hawking sugirió que el hombre solo conocería “la mente de Dios” cuando lograra entender la teoría de todas las cosas, que busca unificar de manera coherente las fuerzas que gobiernan el universo. Hasta entonces el astrofísico más célebre del mundo se consideraba agnóstico, pues aunque no podía demostrar científicamente la existencia de un ser superior, tampoco cerraba la puerta a esa posibilidad: el concepto de lo divino superaba su conocimiento. 
En 2010, sin embargo, mandó esa idea al traste en el libro El gran diseño, donde declaró que el universo surgió de la nada, de forma espontánea, como consecuencia inevitable de las leyes de la física. En pocas palabras, Dios no es necesario para explicar el origen de todo. Ahora ha confirmado su postura radical: “Lo que quise decir cuando aseguré que conoceríamos ‘la mente de Dios’ era que comprenderíamos todo lo que Dios sería capaz de entender si acaso existiera. Pero no hay ningún Dios. Soy ateo. La religión cree en los milagros, pero estos no son compatibles con la ciencia”, concluye.
Esa sentencia no deja de ser paradójica, pues para muchos él mismo es la prueba de que los milagros existen. A los 21 años le diagnosticaron esclerosis lateral amiotrófica, una enfermedad neurodegenerativa que provoca una parálisis muscular progresiva, la misma que causó el furor del Ice bucket challenge. Los médicos le dieron entre dos y tres años de vida, pero Hawking desafió los pronósticos. Hoy, con 72, solo puede mover los ojos y las mejillas. Con estas controla un computador que le permiten comunicarse mediante un sintetizador de voz. Con acento robótico insiste en que la ciencia es la respuesta a todo. 
“Creo que sí conseguiremos entender el origen y la estructura del universo. De hecho, ahora mismo estamos cerca de lograr este objetivo”, añade. Hawking se refiere al reciente hallazgo de ondas gravitacionales generadas durante la creación del cosmos que ratifica la idea de la inflación. Según esta, después del Big Bang el universo se expandió a una velocidad mayor que la luz y en ese proceso se pudieron haber creado otros universos, como si se tratara de una olla de agua hirviendo donde aparecen y se chocan cientos de burbujas. Esa postura, más conocida como la teoría de los multiversos, da luces sobre qué pasó antes de la gran explosión. El británico es optimista, pues para él, “no hay ningún aspecto de la realidad fuera del alcance de la mente humana”. Falta el detalle más importante: rebobinar por completo la película del origen. 

Tomado de revista semana.