jueves, 16 de abril de 2015

LA FELICIDAD ES ALGO INTERIOR

 Usa tu inteligencia para buscar las cosas donde 

están y no donde no están, incluso si está oscuro. 


Busca dentro de tí. 


Una tarde la gente vio a Rabiya buscando algo en la calle 
frente a su choza. Todos se acercaron a la pobre anciana, 
¿Qué pasa? -le preguntaron- ¿Qué estás buscando?. 
―Perdí mi aguja, dijo ella. Y todos la ayudaron a buscarla. 
Pero alguien le preguntó: ―Rabiya, la calle es larga, pronto 
no habrá más luz. Una aguja es algo muy pequeño ¿porqué 
no nos dices exactamente dónde se te cayó?. 
―Dentro de mi casa, dijo Rabiya. 
―¿Te has vuelto loca? -preguntó la gente- Si la aguja se te ha 
caído dentro de tu casa, ¿porqué la buscas aquí afuera?. 
―Porque aquí hay luz, dentro de la casa no hay. 
―Pero aún habiendo luz, ¿cómo podremos encontrar la aguja
  aquí si no es aquí donde la has perdido? Lo correcto sería
 llevar una lámpara a la casa y buscar allí la aguja.
Y Rabiya se rió. 
―Sois tan inteligentes para las cosas pequeñas ¿cuándo vais a
 utilizar esta inteligencia para vuestra vida interior? Os he 
visto a todos buscando afuera y yo sé perfectamente bien, lo 
sé por mi propia experiencia que lo que buscáis está perdido
 dentro. Usad vuestra inteligencia ¿porqué buscáis la 
felicidad en el mundo externo? ¿Acaso lo habéis perdido 
allí?. 
Se quedaron sin palabras y Rabiya desapareció dentro de su 
casa. 


¿LAVAS LAS MANOS DE TU PADRE?


Un joven fue a solicitar un puesto importante en una empresa grande. Pasó la entrevista inicial e iba a conocer al director para la entrevista final. El director vio su CV, era excelente. Y le preguntó: " ¿Recibió alguna beca en la escuela?" el joven respondió "no".
"¿Fue tu padre quien pagó tus estudios? "
" Si."-respondió.
"¿Dónde trabaja tu padre? "
"Mi padre hace trabajos de herrería."
El director pidió al joven que le mostrara sus manos . 
El joven mostró un par de manos suaves y perfectas.
"¿Alguna vez has ayudado a tu padre en su trabajo? "
"Nunca, mis padres siempre quisieron que estudiara y leyera más libros. Además, él puede hacer esas tareas mejor que yo.
El director dijo: 
"Tengo una petición: cuando vayas a casa hoy, ve y lava las manos de tu padre, y luego ven a verme mañana por la mañana."

El joven sintió que su oportunidad de conseguir el trabajo era alta. 
Cuando regresó a su casa le pidió a su padre que le permitiera lavar sus manos. 
Su padre se sintió extraño, feliz pero con sentimientos encontrados y mostró sus manos a su hijo. El joven lavó las manos poco a poco. Era la primera vez que se daba cuenta de que las manos de su padre estaban arrugadas y tenían tantas cicatrices. Algunos hematomas eran tan dolorosos que su piel se estremeció cuando él la tocó.
Esta fue la primera vez que el joven se dio cuenta de lo que significaban este par de manos que trabajaban todos los días para poder pagar su estudio. Los moretones en las manos eran el precio que tuvo que pagar por su educación, sus actividades de la escuela y su futuro.
Después de limpiar las manos de su padre, el joven se puso en silencio a ordenar y limpiar el taller. Esa noche, padre e hijo hablaron durante un largo tiempo.

A la mañana siguiente, el joven fue a la oficina del director.
El director se dio cuenta de las lágrimas en los ojos del joven cuando le preguntó: "¿Puedes decirme qué has hecho y aprendido ayer en tu casa?"
El joven respondió: -"lavé las manos de mi padre y también terminé de asear y acomodar su taller"
"Ahora sé lo que es apreciar, reconocer. Sin mis padres, yo no sería quien soy hoy. Al ayudar a mi padre ahora me doy cuenta de lo difícil y duro que es conseguir hacer algo por mi cuenta. He llegado a apreciar la importancia y el valor de ayudar a la familia.

El director dijo: "Esto es lo que yo busco en mi gente. Quiero contratar a una persona que pueda apreciar la ayuda de los demás, una persona que conoce los sufrimientos de los demás para hacer las cosas, y una persona que no ponga el dinero como su única meta en la vida". "Estás contratado".

Un niño que ha sido protegido y habitualmente se le ha dado lo que él quiere, desarrolla una "mentalidad de tengo derecho" y siempre se pone a sí mismo en primer lugar. Ignoraría los esfuerzos de sus padres. 
Si somos este tipo de padres protectores ¿realmente estamos demostrando el amor o estamos destruyendo a nuestros hijos?
Puedes dar a tu hijo una casa grande, buena comida, clases de computación, ver en una gran pantalla de televisión. Pero cuando estás lavando el piso o pintando una pared, por favor que también él lo experimente. Después de comer que lave sus platos junto con sus hermanos y hermanas. No es porque no tengas dinero para contratar quien lo haga, es porque quieres amarlos de la manera correcta. No importa cuán rico seas, lo que quieres es que entienda. Un día tu pelo tendrá canas, igual que la madre de ese joven. 
Lo más importante es que tu hijo aprenda a apreciar el esfuerzo y tenga la experiencia de la dificultad y aprenda la habilidad de trabajar con los demás para hacer las cosas."


martes, 7 de abril de 2015

EL CREE QUE NO PUEDE


A un niño le encantaban los circos y lo que más le gustaba era los animales y de todos ellos el que más llamaba su atención era el elefante. Durante la función, la enorme bestia hacía despliegue de peso, tamaño y fuerza descomunal... pero después de su actuación y hasta un rato antes de volver al escenario, el elefante quedaba sujeto solamente por una cadena que aprisionaba una de sus patas a una pequeña estaca clavada en el suelo.
Sin embargo, la estaca era sólo un minúsculo pedazo de madera apenas enterrado unos centímetros en la tierra. Y aunque la cadena era gruesa y poderosa, parecía obvio que ese animal era capaz de arrancar con facilidad la estaca y huir.
El misterio era evidente: ¿Por qué no huía si aquello que lo sujetaba era tan débil comparado con su fuerza?
Cuando tenía cinco o seis años, pregunté a varias personas por el misterio del elefante y alguien me explicó que el elefante no se escapaba porque estaba amaestrado.
Hice entonces la pregunta obvia: Sí esta amaestrado, ¿por qué lo encadenan? No recuerdo haber recibido ninguna respuesta coherente. Hace algunos años descubrí a alguien lo bastante sabio como para encontrar la respuesta: "El elefante del circo no escapa porque ha estado atado a una estaca parecida desde que era muy pequeño".
Cerré los ojos y me imaginé al pequeño recién nacido sujeto a la estaca. Estoy seguro de que en aquel momento el elefantito empujó, tiró y sudó tratando de soltarse. Y a pesar de todo su esfuerzo no pudo. La estaca era ciertamente muy fuerte para él. Juraría que se durmió agotado y que al día siguiente volvió a probar, y también al otro y al que seguía... hasta que un día, un terrible día para su historia, el animal aceptó su impotencia y se resignó a su destino.
Este elefante enorme y poderoso no escapa porque CREE QUE NO PUEDE. El tiene registro y recuerdo de su impotencia, de aquella impotencia que se siente poco después de nacer. Y lo peor es que jamás se ha vuelto a cuestionar seriamente ese registro. Jamás... jamás... intentó poner a prueba su fuerza otra vez.
Cada uno de nosotros somos un poco como ese elefante: vamos por el mundo atados a cientos de estacas que nos restan libertad. Vivimos creyendo que un montón de cosas "no podemos hacer", simplemente porque alguna vez probamos y no pudimos.
Grabamos en nuestro recuerdo "no puedo... no puedo y nunca podré", perdiendo una de las mayores bendiciones con que puede contar un ser humano: la fe.
La única manera de saber, es intentar de nuevo poniendo en el intento TODO NUESTRO CORAZÓN y todo nuestro esfuerzo como si todo dependiera de nosotros, pero al mismo tiempo, confiando totalmente en Dios como si todo dependiera de Él.


EL SACO DE CARBON

Un día, Jaimito entró a su casa dando patadas en el suelo y gritando muy molesto.  Su padre lo llamó y Jaimito lo siguió, diciendo en forma irritada:

- Papá, ¡Te juro que tengo mucha rabia! Pedrito no debió hacer lo que hizo conmigo. Por eso, le deseo todo el mal del mundo, ¡Tengo ganas de matarlo!

Su padre, un hombre simple, pero lleno de sabiduría, escuchaba con calma al hijo quien continuaba diciendo:

- Imagínate que el estúpido de Pedrito me humilló frente a mis amigos. ¡No acepto eso! Me gustaría que él se enfermara para que no pudiera ir más a la escuela..

El padre siguió escuchando y se dirigió hacia una esquina del garaje de la casa, de donde tomó un saco lleno de carbón el cual llevó hasta el final del jardín y le propuso:

- ¿Ves aquella camisa blanca que está en el tendedero? Hazte la idea de que es Pedrito y cada pedazo de carbón que hay en esta bolsa es un mal pensamiento que va dirigido a él. Tírale todo el carbón que hay en el saco, hasta el último pedazo. Después yo regreso para ver como quedó.

El niño lo tomó como un juego y comenzó a lanzar los carbones pero como la tendedera estaba lejos, pocos de ellos acertaron la camisa.

Cuando el padre regresó, le preguntó:

- Hijo, ¿qué tal te sientes?

- Cansado, pero alegre. Acerté algunos pedazos de carbón a la camisa.

El padre tomó al niño de la mano y le dijo:

- Ven conmigo quiero mostrarte algo.

Lo colocó frente a un espejo que le permitió ver todo su cuerpo... ¡Qué susto! Estaba todo negro y sólo se le veían los dientes y los ojos. En ese momento el padre dijo:

- Hijo, como pudiste observar la camisa quedó un poco sucia pero no es comparable a lo sucio que quedaste tú. El mal que deseamos a otros se nos devuelve y multiplica en nosotros. Por más que queremos o podamos perturbar la vida de alguien con nuestros pensamientos, los residuos y la suciedad siempre quedan en nosotros mismos.

Ten mucho cuidado con tus pensamientos porque ellos se transforman en palabras.
Ten mucho cuidado con tus palabras porque ellas se transforman en acciones.
Ten mucho cuidado con tus acciones porque ellas se transforman en hábitos.
Ten mucho cuidado con tus hábitos porque ellos moldean tu carácter.
Y ten mucho cuidado con tu carácter porque de él dependerá tu destino.



viernes, 20 de marzo de 2015

UN NUDO EN LA SÁBANA


En la reunión de padres de familia de una escuela, la directora resaltaba el apoyo que los padres deben darle a los ‪hijos. 
Ella entendía que aunque la mayoría de los padres de la comunidad eran trabajadores, debían encontrar un poco de tiempo para dedicar y pasar con los niños.
Sin embargo, la directora se sorprendió cuando uno de los padres se levantó y explicó, que él no tenía tiempo de hablar con su hijo durante la semana.
Cuando salía para trabajar era muy temprano y su hijo todavía estaba durmiendo y cuando regresaba del trabajo era muy tarde y el niño ya estaba acostado.
Explicó además, que tenía que trabajar de esa forma para proveer el sustento de la familia.
Dijo también que el no tener tiempo para su hijo lo angustiaba mucho e intentaba reemplazar esa falta dándole un beso todas las noches cuando llegaba a su casa y para que su hijo supiera que él le había ido a ver mientras dormía, hacía un nudo en la punta de la sábana.
Cuando mi hijo despierta y ve el nudo, sabe que su papá ha estado allí y lo ha besado. El nudo es el medio de comunicación entre nosotros.
La directora se emocionó con aquella singular historia y se sorprendió aún más cuando comprobó que el hijo de aquel hombre era uno de los mejores alumnos de la escuela.
Este hecho nos hace reflexionar sobre las muchas formas en que las personas pueden hacerse presentes y comunicarse con otros.
Aquél padre encontró su forma, una forma simple pero eficiente. Y lo más importante es que su hijo percibía a través del nudo, todo el afecto de su papá.
Algunas veces nos preocupamos tanto con la forma de decir las cosas que olvidamos lo principal que es la comunicación a través del sentimiento.
Simples detalles como un beso y un nudo en la punta de una sábana, significaban para aquél hijo, muchísimo más que un montón de regalos o disculpas vacías.
Es válido que nos preocupemos por las personas, pero lo más importante es que ellas sepan y puedan sentir nuestra preocupación y cariño por ellas.
Para que exista la comunicación, es necesario que las personas “escuchen” el lenguaje de nuestro corazón, ya que los sentimientos siempre hablan más alto que las palabras.
Es por ese motivo que un beso, revestido del más puro afecto, cura el dolor de cabeza, el golpe de la rodilla o el miedo a la oscuridad.
Las personas tal vez no entiendan el significado de muchas palabras, pero saben distinguir un gesto de afecto y amor, aunque ese gesto sea solamente un nudo en la sábana. Un nudo cargado de afecto, ternura y amor.
“Vive de tal manera que cuando tus hijos piensen en justicia, cariño, amor e integridad, piensen en ti..."
LOS AMO... FEEDE Y ALEJO!!!!!!!

jueves, 19 de marzo de 2015

SIN UNA GOTA DE SANGRE


Un científico de Phoenix,  Arizona quería probar una teoría.
Necesitaba un voluntario que llegase hasta las últimas consecuencias.
Lo consiguió en una penitenciaria.
Era un condenado a muerte que sería ejecutado en la penitenciaria de St. Louis en el estado de Missouri donde existe la pena de muerte ejecutada en la silla eléctrica.

Propuso lo siguiente:
El participaría en un experimento científico, en el cual sería hecho un pequeño corte en el pulso, lo suficiente para gotear su sangre hasta la última gota.

Él tenía la probabilidad de sobrevivir, en caso contrario, fallecería por pérdida de sangre, o sea una muerte sin sufrimiento ni dolor.
El condenado acepto, pues era preferible eso a morir en la silla eléctrica, además tenia chances de sobrevivir.
El condenado fue colocado en una cama alta de hospital y amarraron su cuerpo para que no pudiera moverse.
Hicieron un pequeño corte en su pulso.
Abajo de su pulso fue colocada una pequeña vasija de aluminio.
Se le dijo que oiría su sangre gotear en la vasija.
El corte fue superficial y no alcanzó ninguna arteria o vena, pero fue lo suficiente para que el sintiera que su pulso fue cortado.

Sin que él supiera, debajo de la cama Había un frasco de suero con
una pequeña válvula.

Al cortar el pulso, fue abierta la Válvula del frasco para que el creyese que era su sangre la que caía en la vasija.

En verdad, era el suero en la vasija que goteaba con cierta frecuencia de gotas por minuto.

El científico, sin que el condenado lo viera, cerraba un poco la válvula y el goteo disminuía. Mientras tanto el condenado creía que era su sangre la que estaba disminuyendo.

Con el pasar del tiempo fue perdiendo color, quedando cada vez más pálido.

Cuando el científico cerro por completo la válvula, el  condenado tuvo un paro cardíaco y murió, sin ni siquiera haber perdido una gota de sangre.

El científico consiguió probar que la mente humana cumple, al pie de la letra, todo lo que le es enviado; que todo ello  es aceptado por el individuo, sea positivo o negativo,  y que tal acción envuelve a todo el organismo, sea en la parte orgánica o psíquica.

Esta historia es una alerta para que filtremos lo que llega a nuestra mente y la forma en que llega,  pues ella no distingue lo real de lo fantástico, lo cierto de lo equivocado, simplemente graba y cumple lo que le es enviado.

"Quien piensa en fracasar, ya fracasó antes de intentar".


"Quien piensa en ganar, lleva ya un paso adelante"

LA ROSA Y EL SAPO



Había una vez una rosa roja muy bella, se sentía de maravilla al saber que era la rosa más bella del jardín.  Sin embargo, se daba cuenta de que la gente la veía de lejos. Se dio cuenta de que al lado de ella siempre había un sapo grande y oscuro y que era por eso que nadie se acercaba a verla de cerca. 


Indignada ante lo descubierto le ordenó al sapo que se fuera de inmediato; el sapo muy obediente dijo:

- Está bien, si así lo quieres.

Poco tiempo después el sapo pasó por donde estaba la rosa: y se sorprendió al ver la rosa totalmente marchita, sin hojas y sin pétalos.

Le dijo entonces:
-Vaya que te ves mal. ¿Qué te pasó?

La rosa contestó:
- Es que desde que te fuiste las hormigas me han comido día a día, y nunca pude volver a ser igual.

El sapo solo contestó:
- Pues claro, cuando yo estaba aquí me comía a esas hormigas y por eso siempre eras la más bella del jardín.

Moraleja:
 
Muchas veces despreciamos a los demás por creer que somos más que ellos, más bellos o simplemente que no nos "sirven" para nada. Dios no hace a nadie para que esté sobrando en este mundo, todos tenemos algo que aprender de los demás o algo que enseñar, y nadie debe despreciar a nadie. No vaya a ser que esa persona, nos haga un bien del cual ni siquiera estemos conscientes.


viernes, 27 de febrero de 2015

EL ALACRAN

Un maestro oriental que vio cómo un alacrán se estaba ahogando, decidió sacarlo del agua, pero cuando lo hizo, el alacrán lo picó.
Por la reacción al dolor, el maestro lo soltó, y el animal cayó al agua y de nuevo estaba ahogándose.
El maestro intentó sacarlo otra vez, y otra vez el alacrán lo picó.
Alguien que había observado todo, se acercó al maestro y le dijo: "Perdone, ¡Pero usted es terco! ¿No entiende que cada vez que intente sacarlo del agua lo picará?"
El maestro respondió: "La naturaleza del alacrán es picar, y eso no va a cambiar la mía, que es ayudar".
Y entonces, ayudándose de una hoja, el maestro sacó al animalito del agua y le salvó la vida.
No cambies tu naturaleza si alguien te hace daño!! ...sólo toma precauciones. 

Algunos persiguen la felicidad; otros la crean.
COLABORACIÓN.  RICARDO PABON CARVAJAL

viernes, 30 de enero de 2015

CONSEJOS DE MI PADRE

Un padre  no es un gran pensador, es sólo un hombre común, un padre preocupado por la felicidad de su hijo al que escribió estos simples "consejos". Justo en el momento que éste se marchaba a estudiar a la Universidad, lejos de su casa.
Su hijo decidió fotocopiarlos y los distribuyó entre sus compañeros de estudio.

Tuvieron tanto éxito, que una editorial le pidió autorización  para editar un libro con ellos.
Poco tiempo después, ampliado bajo el titulo "Vivir Feliz", se convirtió en un Best Seller que lleva decenas de ediciones y Millones de ejemplares traducidos a varios idiomas. 
Vivir Feliz
·         Observa el amanecer por lo menos una vez al año.
·         Estrecha la mano con firmeza, y mira a la gente de frente a los ojos.
·         Ten un buen equipo de música.
·        Elige a un socio de la misma manera que elegirías a un compañero de tenis: busca que sea fuerte donde tú eres débil y viceversa.
·         Desconfía de los fanfarrones: nadie alardea de lo que le sobra.
·         Recuerda los cumpleaños de la gente que te importa.
·         Evita a las personas negativas; siempre tienen un problema para cada solución.
·         Maneja autos que no sean muy caros, pero date el gusto de tener una buena casa.
·         Nunca existe una segunda oportunidad para causar una buena primera impresión.
·        No hagas comentarios sobre el peso de una persona, ni le digas a alguien que está perdiendo el pelo. Ya lo sabe.
·       No digas que te falta tiempo, tienes exactamente el mismo numero de horas al día que las que recibieron Helen Keller, Pasteur, Miguel Ángel, la Madre Teresa de Calcuta, Leonardo da Vinci y Albert Einstein.
·         Recuerda que se logra más de las personas por medio del estímulo que del reproche.
·      Anímate a presentarte a alguien que te cae bien simplemente con una sonrisa y diciendo: Mi nombre es fulano de tal; todavía no nos han presentado.
·         Nunca amenaces si no estás dispuesto a cumplir.
·         Muestra respeto extra por las personas que hacen el trabajo más pesado.
·         Haz lo que sea correcto, sin importar lo que otros piensen.
·        Dale una mano a tu hijo cada vez que tengas la oportunidad. Llegará el momento en que ya no te dejará hacerlo.
·        Aprende a mirar a la gente desde sus sandalias y no desde las tuyas. Ubica tus pretensiones en el marco de tus posibilidades.
·         Recuerda el viejo proverbio: Sin deudas, sin peligro.
·         No hay nada más difícil que responder a las preguntas de los necios.
·         Aprende a compartir con los demás y descubre la alegría de ser útil a tu prójimo. (El que no vive para servir, no sirve para vivir)
·         Acude a tus compromisos a tiempo. La puntualidad es el respeto por el tiempo ajeno.
·         Confía en Dios, pero cierra tu auto con llave.
·         Recuerda que el gran amor y el gran desafío incluyen también "el gran riesgo".
·         Nunca confundas riqueza con éxito.
·         No pierdas nunca el sentido del humor y aprende a reírte de tus propios defectos.
·         No esperes que otro sepa lo que quieres si no lo dices.
·         Haz dos copias de las fotos que saques y envíalas a las personas que aparezcan en las fotos.
·         No olvides que el silencio es a veces la mejor respuesta.
·         No deseches una buena idea porque no te gusta de quien viene.
·         Nunca compres un colchón barato: nos pasamos la tercera parte nuestra vida encima de él.
·         No confundas confort con felicidad.
·         Nunca compres nada eléctrico en una feria artesanal.
·         Escucha el doble de lo que hablas (por eso Dios nos dio dos oídos y una sola boca)
·         Cuando necesites un consejo profesional, pídelo a profesionales y no a amigos.
·         Aprende a distinguir quiénes son tus amigos y quiénes son tus enemigos.
·         Nunca envidies: la envidia es el homenaje que la mediocridad le rinde al talento.
·         Recuerda que la felicidad no es una meta sino un camino: disfruta mientras lo recorres.
·         Sino quieres sentirte frustrado, no te pongas metas imposibles.
·      La gente más feliz no necesariamente tiene lo mejor de todo...

Simplemente disfruta al máximo de todo lo que Dios pone en su camino.

Desconozco autor.

domingo, 18 de enero de 2015

LUZ EN LA OSCURIDAD

Hace cientos de años, había un hombre en una ciudad de 
Oriente. Un hombre que una noche caminaba por las 
oscuras calles llevando una lámpara de aceite encendida. 
La ciudad era muy oscura en las noches sin luna como 
aquella. En determinado momento, se encuentra con un 
amigo. EI amigo lo mira y de pronto lo reconoce se da 
cuenta de que es Guno, el ciego del pueblo, entonces, le
 dice: ¿Qué haces Guno, tú ciego, con una lámpara en la
 mano? Si tú no ves…
Entonces, el ciego le responde: -Yo no llevo la lámpara para
 ver mi camino. Yo conozco la oscuridad de las calles de 
memoria. Llevo la luz para que otros encuentren su camino 
cuando me vean a mí… No sólo es importante la luz que me
 sirve a mí sino también la que yo uso para que otros puedan
 también servirse de ella.
¿No sabes que alumbrando a otros, también me beneficio 
yo, pues evito que me lastimen otros que no podrían verme 
en la oscuridad?-
Cada uno de nosotros puede alumbrar el camino para uno y 
para que sea visto por otros, aunque uno aparentemente no
 lo necesite.
MORALEJA: Alumbrar el camino de los otros no es tarea
 fácil, muchas veces en vez de alumbrar, oscurecemos 
mucho más el camino de los demás. ¿Cómo? A través el 
desaliento, la crítica, el egoísmo el desamor, el odio, el 
resentimiento… ¡Que hermoso sería si todos ilumináramos 
los caminos de los demás, sin fijarnos si lo necesitan o no! 
Llevar luz y no oscuridad. Si toda la gente encendiera una
 luz, el mundo entero estaría iluminado y brillaría día a día 
con mayor intensidad.

Todos pasamos por situaciones difíciles a veces, todos 
sentimos el peso del dolor en determinados momentos de 
nuestras vidas, todos sufrimos en algunos momentos y 
lloramos en otros. Pero no debemos proyectar nuestro dolor 
cuando alguien desesperado busca ayuda en nosotros. No 
debemos exclamar como es costumbre: "La vida es así" 
llenos de rencor y de odio. No debemos… al contrario, 
ayudemos a los demás sembrando esperanza en ese 
corazón herido. Nuestro dolor es y fue importante, pero se
 minimiza si ayudamos a otros a soportarlo, si ayudamos a 
otro a sobrellevarlo.
AUTOR DESCONOCIDO